Por qué existe este sitio
Para gente que usa IA para trabajar. No para expertos en IA, no para curiosos: para quien ya la metió en su trabajo y necesita que funcione el martes a la mañana.
Hay dos clases de contenido sobre inteligencia artificial dando vueltas, y ninguna de las dos sirve cuando tenés algo que entregar.
Una es la del asombro. Modelos nuevos cada semana, capturas de pantalla de algo impresionante, hilos que empiezan con «esto cambia todo». Se consume rápido, no deja nada, y a la semana siguiente lo reemplaza otro anuncio.
La otra es la de los papers. Rigurosa, valiosa, y escrita para gente que investiga IA. Si tu trabajo es que un proceso deje de tomar cuatro horas por semana, ahí no hay nada para vos.
Entre las dos queda un hueco enorme, y es donde vive casi todo el mundo: gente que usa IA como herramienta para hacer otra cosa. Automatizar una operación, escribir mejor, entender un sistema ajeno, sacarse de encima trabajo repetitivo, tomar una decisión con más información. No les interesa la arquitectura de un transformer. Les interesa que la cosa ande y no los deje mal parados frente a un cliente.
Qué vas a encontrar
Notas de trabajo real. Lo que construí, lo que se rompió, y qué haría distinto. Con nombres de herramientas, números concretos y el error específico que costó una tarde — porque el detalle es justamente lo que se pierde cuando alguien resume su experiencia en tres bullets motivacionales.
Va a haber cosas que no parecen de IA. Un límite raro en la documentación de una API de pagos, una decisión de arquitectura, por qué una automatización barata sale cara a los seis meses. Están acá por una razón: el trabajo con IA casi nunca falla por la IA. Falla en el sistema alrededor — los datos que no estaban donde creías, la integración que se cae en silencio, el proceso que nadie había escrito. La parte difícil de automatizar algo rara vez es el modelo.
Qué no vas a encontrar
Noticias. Hay gente que las cubre mucho mejor y más rápido.
Rankings de las diez mejores herramientas. Se desactualizan en un mes y casi siempre los escribe alguien que probó tres.
Promesas de reemplazar equipos enteros. Por lo que vengo viendo en pymes, lo que la IA cambia de verdad es más aburrido y más útil que eso: elimina trabajo que nadie quería hacer, y deja al descubierto los procesos que estaban rotos desde antes.
Y no vas a encontrar certezas prolijas. Escribo mientras construyo, no cinco años después con el resultado ya conocido. Cuando algo me sale mal lo vas a leer acá, porque es la parte que más sirve y la que casi nadie publica.
Quién escribe
Joaquín. Argentino, vivo en Brasil hace más de diez años. Veinte años gestionando pymes: operaciones, ventas, finanzas, marketing. Los últimos años los pasé intentando automatizar bastante más de lo que terminé automatizando — con bases de datos y scripts primero, con agentes y modelos ahora.
No soy investigador de IA. La uso para resolver problemas de negocio y estoy aprendiendo mientras la uso. Sé dónde están algunas trampas, casi siempre porque me las comí. De las que faltan me voy a enterar igual que vos: cuando aparezcan.
Este sitio es el cuaderno de eso, abierto.
Si usás IA para trabajar y te cansaste de leer que todo cambia todos los días, este sitio es para vos.
Empezamos.